Mi amigo se fue Carloncho a Europa y me lo devolvieron Justin Trudeau

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(Yerson Flores, 25 – Paradero Rosa Luz) Querido tío Vladi, te escribo porque, a la firme, no sé qué hacer, mano. Mi causa, el David Pinasco era mi broder, mano. Era mi causa de toda la vida. Lo vacilábamos como el “Cara de Sapo” porque es bien feo ese mutante pe’ y comía de todo… ¡hasta moscas se comía el loco! Comíamos en carretilla a la salida del SENATI y chapabamos la Buena Estrella para llegar a nuestro paradero. Ya por nuestro mercado nos comprábamos una mano de plátanos, un sol de pan chancay y una gordita luego de pichanguear con el resto de forajidos de la cuadra. Hacíamos lo que hace cualquier macho: lee El Bocón mientras baja de peso. Sin embargo, todo cambió desde que se fue becado a las Europas, manito. Puta, loquito, ya nos está asando David, la firme.

El huevonazo ya no torea carros para cruzar vía de Evitamiento. Ahora respeta la luz roja o cruza por puente. Nos paltea un culo salir con ese gil. Cuando ve una combi estacionada en el crucero peatonal pa’ jalar pasajeros, se lanza encima de ella gritando “¡Qué falta de institucionalidad! ¡¿Dónde está tu civismo?!” y toda una sarta de mariconadas. Puta, mi primo ya le ha querido meter su combo por joderle la chamba. “Agarra a tu causa que le meto fierro con mi cobrador”.

Uy, David, antes se sabía todos los chistes de mariconcitos. Pero desde que regresó se computa LGTB. ¿Qué chucha es LGTB, tío Vladi?, ¿es una nueva marca de televisores o qué? Ya no le entendemos lo que nos dice. Mi vieja quien lo trataba como a un hijo más ya me ha dicho: “David ya no es el mismo, Yerson. Ya no quiere comer mi escabeche con su huancaína más su chanfainita. Antes raspaba la olla, ahora solo come esas cosas que comen los pitucos y yo para alimentar pitucos… ¡que se vaya, carajo! ¡Que se vaya a Miraflores! ¡Se ha vuelto creído y rosquete!”

Pensábamos que tenía salvación así que le pasamos la voz pa’ que baje al SENATI y recordar viejos tiempos. No quiso comer en carretilla. Le hizo pasar roche a la señito. “Señora, ¿usted tiene permiso de la municipalidad para vender alimentos? ¿Cómo sé yo que usted lava los platos o sus manos?” Puta, Jhonatan le quiso meter una patada al baboso de David. Después de empujarnos el combate, nos subimos a la custer, pero David se quedó en el paradero “esperando su Uber”. La concha su madre, tío Vladi. ¡Llegó a recogerlo una 4X4! ¡UNA PUTA 4X4! Todos nos metimos al camionetón para llegar a la losa del barrio. El chofer no tenía sencillo para sus 100 mangos y, la puta, tuvimos que pagar nosotros. Nos dijo que nos iba a depositar luego. Por más que le insistimos no quiso jugar la pinchanga porque “el fútbol alienta la misoginia y la homofobia”. Tampoco quiso chupar con nosotros porque la “Pilsen no es artesanal”. Lo perdimos. El cófrade Brayan nos pasó la voz para desahuevarlo: “¡Ya sé! ¡Vamos con la Negra Melany! Ese huevón era caserito de ese culito, ¡ahí fácil lo desmariconamos!” Puta, todos aprobamos la moción para desmariconar al David. Así que salimos bien Charlys de nuestras jatos: polito, zapatillas, shorts, calzoncillos y medias limpias. El baboso pensaba que lo estábamos llevando a la UCV, pero no era la UCV lo que nos congregaba sino el local al costado de la UCV: el TROCA. Apenas vio que el taxi entraba al estacionamiento, abrió la puerta y se fue corriendo. Nos gritó en plena Avenida Argentina: “¡MACHIRULOS!”. Lo vimos llorar fue mientras subía a una combi. “Rosquete”, dijimos en coro. 

Tío Vladi, ¿qué hacemos? Dentro de una semana se va nuevamente a Europa. Apóyanos pe’ con tus sabios consejos

 

El tío Vladi se fue a Estados Unidos a participar en la competencia Iron Man. ¿Qué le aconsejarías a Yerson? 

Texto e imágenes de: El panfleto
@ Mi amigo se fue Carloncho a Europa y me lo devolvieron Justin Trudeau

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